Brasil avanza con paso firme en su posicionamiento como uno de los principales referentes de turismo sustentable en la región, apostando por un modelo que combina desarrollo económico, preservación ambiental y participación de las comunidades locales.
Durante los últimos años, el país ha fortalecido iniciativas enfocadas en la protección de ecosistemas, el turismo de naturaleza responsable y la promoción de experiencias culturales auténticas, alineadas con las nuevas demandas de viajeros que priorizan destinos con impacto ambiental y social positivo.
Destinos como la Amazonía, el Pantanal y diversas áreas costeras han sido integrados a programas de turismo sostenible que regulan el flujo de visitantes, fomentan el uso responsable de los recursos naturales y generan empleo local. A esto se suma la inversión en infraestructura turística con criterios de eficiencia energética y reducción de la huella de carbono.
Autoridades del sector destacan que esta estrategia no solo fortalece la imagen internacional de Brasil, sino que también impulsa un crecimiento turístico más equilibrado y sostenible a largo plazo, posicionando al país como un modelo a seguir en América Latina

