El presidente José Raúl Mulino recibió este miércoles a representantes de Royal Caribbean Group, quienes plantearon su interés en instalar un dique seco flotante en el sector de Punta Piedra, en Puerto Armuelles, provincia de Chiriquí.
La propuesta contempla la construcción de un dique con capacidad de 130 mil toneladas y 400 metros de longitud, diseñado para levantar buques completamente cargados. El proyecto permitiría atender y reparar cruceros de la propia compañía, además de portacontenedores y otras embarcaciones de gran escala.



Según explicaron los ejecutivos, la iniciativa aprovecharía el tránsito de sus cruceros por Panamá para realizar mantenimientos y reparaciones en territorio nacional, evitando trasladar las embarcaciones hasta astilleros en Asia. Esto colocaría al país como un punto estratégico en la cadena logística y de servicios marítimos en la región.
El plan se desarrollaría por etapas entre 2026 y 2031, e incluye la creación de una plataforma industrial con enfoque bajo en carbono, resiliente y con estándares internacionales de seguridad y gestión ambiental, incluyendo manejo responsable de aguas servidas.
De concretarse, el proyecto generaría entre 500 y 800 empleos en los próximos años, principalmente en el distrito de Barú. El mandatario destacó que la iniciativa contribuiría a fortalecer la posición estratégica de Panamá como centro marítimo internacional y a reactivar una zona que por años ha permanecido rezagada.
Mulino manifestó su respaldo a la propuesta, cuya inversión sería inicialmente panameña y podría arrancar en 2026. Además, adelantó que mientras se estructura el proyecto, se impulsaría la capacitación de mano de obra local a través del instituto nacional de formación profesional y capacitación para el desarrollohumano, ampliando su oferta en Puerto Armuelles.
En la reunión participaron también el asesor presidencial Alberto Alemán Zubieta; el administrador de la Autoridad Marítima de Panamá, Luis Roquebert; y altos ejecutivos de la naviera, entre ellos Joshua Carroll, Cristóbal Bernstein y Andre Pousada, junto a empresarios vinculados al proyecto.
La eventual instalación del dique seco en Puerto Armuelles marcaría un nuevo capítulo para la región occidental del país, apostando por empleo calificado, transferencia de conocimiento y una reactivación económica con visión marítima.

